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Te lo dije



Te dije una y mil veces que ella había cambiado, pude verla semanas atrás y estoy completamente seguro de lo que estoy diciendo.

Miraba a los demás con aire de superioridad y se llenaba la boca hablando de plata y carros.

Todo comenzó cuando me confesaste, como siempre cuando te tomabas más de dos cervezas, que todavía la querías y que ibas a buscarla. Fue la primera vez que te advertí sobre su cambio y te recomendé olvidar esa absurda idea, pero insististe y hablaste con ella.

No sé, ni quiero saber cuánto te humillaste para que te aceptara, pero lo cierto es que unas semanas después, la vi muy acaramelada con el turco en un banco de la plaza.

Luego de pensarlo mucho decidí decírtelo.

Me insultaste y me gritaste que era un embustero y que tú sabías que ella siempre me había gustado.

Lo cierto es que me fui y no te vi más, días después me supe que los habías encontrado juntos y te envalentonaste, pero cuando te disponías a partirle el alma, él saco un revolver y te desgració la vida.

Hoy quisiera decirte dos cosas, la primera es que ella si me gustaba un poquito y la segunda, aunque no te guste que lo haga es, te lo dije


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