Camina pensando mil cosas, hace mucho
tiempo que olvidó hacia donde iba y ni siquiera se asoma el recuerdo de lo iba
a hacer al llegar a su destino. Se siente angustiada al ver la oscuridad que se
abalanza sobre ella desde el fondo del camino y piensa en dar media vuelta,
pero no lo hace.
Sigue dando pasos cortos y deteniéndose por momentos para
mirar a los lados. La vence el miedo y corre desesperada, devolviéndose sobre
sus pasos. El sudor corre por sus mejillas y sus zancadas son cada vez más
pequeñas.
Tropieza y rueda por el suelo hasta
quedar inmóvil.
Está llena de raspones y moretones, trata de levantarse pero desiste
y se tiende nuevamente. Ya no tiene sentido seguir corriendo, olvidó de donde
venía.
Comentarios
Publicar un comentario